Prólogo
 
 

Francisco Javier Castejón Oliva

Departamento de Expresión Musical y Corporal

Universidad Complutense de Madrid

El primer término que aparece, el de escaparate, me sugería una idea de visión sobre lo que ocurre en un determinado lugar, es decir, una visión desde dentro hacia fuera. Pero queda aclarado que es a la inversa, una visión desde fuera, los alumnos y alumnas que se forman en la educación obligatoria (incluso en ciclos formativos, como en algún momento defiende el autor), hacia dentro. Se trata de comprobar que la actividad física no es un coto exclusivo de la escuela o del club, hay muchas ofertas, variadas y amplias, y dependiendo del conocimiento que tengamos de ellas, así podremos participar. La perspicacia que el autor tiene para demostrar el funcionamiento de este escaparate es muy instructiva.

Es en el otro término donde podría aparecer controversia, me refiero al de actividades físicas y deportivas. Aunque el título es Escaparate Deportivo, aparece también el término actividad física deportiva y, desde mi punto de vista y sabiendo que hay personas que no están de acuerdo con mi apreciación, es una redundancia. El deporte ya es una actividad física, quizás con el título sería suficiente para explicar todo el proceso de enseñanza aprendizaje que tan bien expuesto aparece en el libro. Poner deporte excluye otras actividades, pero poner actividad física incluye al deporte.

Tal como está propuesto el escaparate, creo que lo que se hace es unir eso que muchas veces es tan difícil, la escuela con el entorno social donde se encuentra. La escuela enseña muchas destrezas, comportamientos, conocimientos, actitudes; y la mayoría de las veces creemos que una vez aprendidas, se pondrán sin más en práctica en la sociedad. Sin embargo, la transferencia desde la escuela a la sociedad no es tan fácil. La propuesta aquí presentada enfatiza la idea de que las actividades aprendidas en el centro pueden desarrollarse fuera de él, y nada mejor que acercarse a los lugares donde se desarrollan. Eso sí, con un juicio crítico, como el aquí presentado, y no alineado.

La unidad didáctica que se presenta en el desarrollo de la propuesta incide en poder aplicar el aprendizaje de actividades físicas obtenidas en el centro educativo. El aprendizaje de habilidades motrices, variadas y amplias, puede quedar en duda si no hay un apoyo conceptual para desarrollarlo fuera de la escuela. La unidad didáctica es sobre todo, conceptual, de manera que se trata de comprender qué es lo que se puede hacer con aquello que se ha aprendido, y dónde, y aquí surge el tratamiento procedimental. La autonomía que aparece en todo momento, sin que por ello no exista trabajo en colaboración, tiene un carácter formativo necesario para poder utilizar lo aprendido.

El carácter pedagógico, esa palabra que en muchos casos es denostada pero que en este caso presenta unos rasgos muy interesantes, hace que se insista en los distintos aspectos del desarrollo curricular, desde los objetivos hasta la evaluación, pasando por los aspectos transversales y la interdisciplinariedad. Quizás falte, aunque seguro que se tendrá en cuenta a medida que se desarrolle, una evaluación a medio y largo plazo sobre la incidencia del desarrollo del Escaparate Deportivo.

Merece la pena leer este libro con detenimiento. El profesorado en ejercicio, por las puertas que abre para desarrollar su labor docente y no quedarse exclusivamente en un desarrollo curricular del centro. El profesorado en formación, porque puede comprobar cómo funciona una actividad educativa que podría parecer idílica y poco real. Pero creo que también el alumnado puede aprender de este libro, porque los anexos reflejan ejemplos muy bien ilustrados, materiales empleados, gráficos, fichas, etc. En suma, un libro que nos aporta una forma de realizar deporte y actividad física y el conocimiento sobre qué es lo que podemos hacer con lo que ya sabemos.